Es mucho lo que escuchamos
hablar en las calles, en los medios escritos, radial y televisivos, sobre el crecimiento
económico que nuestro país ha experimentado en los últimos años. Según el Banco
Central de la República Dominicana, el crecimiento
económico ha sido de un promedio del 5,1% anual entre 2008 y 2018, el segundo
más alto de ALC. El ritmo se aceleró a un promedio de 6.6% por año entre 2014 y
2018, y un 7% en 2018, impulsado por la fuerte demanda interna. Fue la economía
de ALC de más rápido crecimiento en ese período de cinco años. (fuente BC).
Pero las
personas no perciben ese crecimiento y se preguntan ¿cómo es
que hemos crecido y no vemos ese crecimiento que se refleje en los bolsillos y
en nuestra vida diaria?
Cuando hablamos de
crecimiento económico y desarrollo económico no se está hablando de lo mismo, a
pesar que parezcan tener el mismo significado, para que exista desarrollo
primero debe de haber crecimiento económico, no todo el mundo conoce estos
conceptos y tendemos a confundirnos, muchas
veces no entendemos la forma en la que esto nos beneficia, pareciera que a
pesar de que constantemente el gobierno reporta avances económicos, éstos no
llegan hasta las personas que todos los días trabajamos, vamos a la escuela o
las personas que se encargan de un hogar.
El crecimiento económico y
el desarrollo económico de los países son conceptos técnicamente
diferentes. Para que exista desarrollo económico es preciso; primero incrementar
la riqueza del país, es decir el PBI, por lo tanto, primero llega el crecimiento
económico para luego dar paso al desarrollo económico.
El crecimiento
económico se refiere al incremento de ciertos indicadores, como la
producción de bienes y servicios, el mayor consumo de energía, el ahorro, la
inversión, una balanza comercial favorable, el aumento de consumo de calorías
per cápita, etc.
No basta tener solamente
un crecimiento económico para que este se pueda ver y se sienta en la población
económicamente activa, aunque, si
bien es cierto que tener tasas de interés baja o mayores exportaciones, es algo
bueno para todos, esto no necesariamente significa que el país esté avanzando
en una ruta de bienestar y para esto debe de darse
los dos indicadores tanto el desarrollo económico, como el crecimiento económico.
Por lo tanto, cuando estos
dos crecimientos se empiezan a dar, el país se va conduciendo por el camino del
desarrollo económico que es la capacidad de países o regiones para crear
riqueza a fin de mantener la prosperidad o bienestar económico y social de
sus habitantes.
En conclusión: mientras supuestamente el
índice económico de nuestro país sigue “creciendo” según el Banco
Central nosotros presenciamos un crecimiento sumamente lento, el aumento de las
desigualdades y una tasa de expansión del empleo insuficiente para absorber la
creciente fuerza laboral y cada día los impuestos haciendo más pobre a la clase
trabajadora.